martes, junio 06, 2006

Desnaturalización del guion

Bien, me voy a tardar más de lo que creía. Hay un gran dilema.
1. Los guiones (los 3) son muy buenos.
2. Hice modificaciones de redacción relativas a cada uno de ellos.
3. No pienso tocar ninguno de los guiones, cada uno comparte una idea clara y respetable de expresar.
4. Considero que lo mejor sería meter los guiones a concurso, en lo particular me gustan los 3, siento que el guión de Alex no está completo, es sólo un estimado, puesto que él lo escribió (a mi parecer), para tener un punto de partida a discutir en la reunión.
Por otra parte el guión de Sandra es bastante bueno, y me gusta la intensión y el ritmo. Lo único que me vibra de éste es que lo siento más para guión de actuación (osea gente real, no 3D pues). Y al mío le faltacañón el final.
Entonces creo que lo más pertinente es que pulamos cada quien el guion que escribió y lo posteemos tipo votacion, no se algo así, porque no podemos transformar la idea original del autor. (les digo esto, porque en la práctica está bien inverosimil los tiempos).
5. Ya cuadré más o menos la idea. Pero cambia en su totalidad. Y prácticamente es un nuevo guion.
No se que opinen de estos comentarios, creo que es lo mas sensato.
Bueno, por último les subo los guiones aqui mismo para que no los tengan que volver a transcribir.

Sandra.
Leo está dormido, y en su buró se observan las llaves de su auto, se encuentra muy cansado y a su alrededor todo comienza a dar vueltas.Sueño 1.
Empieza a soñar que sale del trabajo y que va en su auto al bar de siempre. Allí conoce a una mujer con la cual platica y quiere conocer más a fondo.
Ella lo invita a su departamento, ya en el auto, ella le muestra por donde dirigirse sin embargo se empieza a comportar de forma extraña. Al llegar a una esquina y con el semáforo en alto ella abre la puerta y sale, enseguida se sube un tipo cómplice con una pistola. Leo es encañonado por este tipo y lo obliga a llevarlo a su casa por dinero. Leo va muy inquieto, empieza a desesperarse y acto seguido: entra en pánico. En realidad le asusta no darle al asaltante lo suficiente. Teme que lo mate. Ya cerca de la casa, Leo empieza a acelerar pues prefiere arriesgar su vida matándose junto al asaltante, y no que él lo mate primero. Finalmente choca el auto contra un muro.
Leo despierta desorientado, no tiene lesiones graves pues usaba el cinturón de seguridad. Lo único que quiere es alejarse del lugar. Empieza a correr hacia su casa. Cuando finalmente entra, cae exhausto y no puede creer lo que había pasado. Se dirige a la cocina y toma agua. Trata de quitarse la camisa que está manchada de sangre. Al quitársela nota que algo cae de la bolsa, es droga.
Leo quiere olvidar el incidente y decide tomarla. Recuerda que la mujer que había conocido se la había ofrecido en el bar.
Leo quiere dormir y olvidar y decide dejar el resto de la droga en el buró.

Sueño 2.
Leo imagina que sale de nuevo de su trabajo. Esta vez, en la esquina, lo espera la misma mujer. Se besan. Leo le dice que la espera a la misma hora de siempre y en el mismo lugar. Se despiden.
Más tarde, Leo camina por la calle esperando ver una cara conocida, busca a su cuate, un diller. Al encontrarlo hacen un intercambio y se despiden. Leo busca un lugar para drogarse. Un lote, hogar de indigentes. Al llegar la hora de encontrarse con su amante, la ve llegar con un desconocido en el auto. Leo ahora es el cómplice, saca la pistola y encañona al tipo del auto. Leo quiere el dinero, y no dudará en matarlo si el se resiste. Finalmente se bajan en un cajero automático y Leo corre con el motín.
Llega a casa exhausto y se desploma en el piso. Está desorientado, producto de la adrenalina y de la droga. Lo único que quiere es dormir. Deja el fajo de billetes en el buró y se acuesta a dormir.

Sueño 3.
Leo está por salir de su trabajo, pero recibe una llamada telefónica de su amante. Ambos discuten, ela está embarazada y ya no quiere participar en los robos. Quiere cambiar. Leo le cuelga el teléfono y piensa en la manera de conseguir dinero pronto. Sale del edificio y decide esperar a alguien importante, su jefe.
Al salir, Leo le pide un “aventón” y el jefe acepta. Ambos platican y Leo tiene una idea. Esta desesperado, necesita dinero. Decide sacar la pistola y secuestrarlo.
Su jefe le pide que reacciones, que esa no es la manera de solucionar su situación. Leo solo quiere dinero. De repente, empiezan a forcejear. Leo tiene miedo de perder el control. Llega a su casa. Corriendo y de nuevo exhausto. No tiene saliva, necesita un poco de agua. Antes deja su pistola en el buró.
Se ve en el espejo. Tiene la camisa llena de sangre. No puede creer lo que hizo. De todas formas no obtuvo lo que quería. Dentro de aquella adrenalina, comienza a llorar. Al bajar la cabeza ve a su amante por el espejo; se había suicidado.

Leo despierta de inmediato. Respira agitado sudando.

1er. Final: Voltea hacia el buró. Ve las llaves de su auto, y da las gracias por haber sido así.

2do. Final.
Leo voltea al buró, ve la droga, el dinero y la pistola. Es momento de pensar si fue realidad o no. También es momento de decidir que camino quiere seguir.

3er. Final.
Se ve en el espejo. Tiene la camisa llena de sangre. No puede creer lo que hizo. De todas formas no obtuvo lo que quería. Dentro de aquella adrenalina, comienza a llorar. Detrás de él, se encuentra su amante quien destrozada por la traición de él, le apunta con una pistola. Le pide el dinero que robo. Ella no escucha lo que trata de decir.
Ella le dispara…
Leo despierta, respira agitado sudando.
Voltea a ver el buró. Ve las llaves, la droga, la pistola y el dinero.
Está confundido, no sabe lo que ha hecho.


Alejandro__________________________________
Las decisiones de mi vida.

Jean se encontraba desayunando con sus padres, todo estaba tranquilo, hasta que su papá irrumpió el silencio y comenzó a hablar con Jean sobre lo molesto que estaba con las acciones que había tomado en los últimos meses, y las recriminaciones se vuelven inevitables,
- “te hemos dado todo lo que has pedido, y sentimos que estás desperdiciando tu vida”, - “no estás estudiando, muchos jóvenes darían todo por estar en la universidad en la que te hemos inscrito, y sin embargo tú, lo desaprovechas todo, lo malgastas”
- “solo te interesan tus estúpidos deportes”…
Jean interrumpe
- “¿vas a seguir con lo mismo?, no puedes entender que esto es lo que me interesa a mi?, no comprendes que no deseo estudiar ni ser “el niño de papi”…
- “no le hables así a tu padre, el sólo trata de ayudarte”…
- “Cállate madre, siempre es lo mismo contigo, siempre lo apoyas a él. Saben qué, perdí el apetito, luego nos vemos”.
Jean sale de la casa totalmente molesto, con el rostro desencajado, y azotando la puerta.
Al ir caminando por la calle se da cuenta de que toda la gente lo volteaba a ver de forma despectiva, y que secreteaban de el todo el tiempo. Niños y adultos por igual, hasta que la sensación cada vez le es más fuerte, al grado de no poder respirar.
Desesperado, empieza a correr lo más rápido que puede, hasta quedar sin aliento.
Entra a un callejón oscuro para tratar de recuperarse, y se pone en cunclillas, jadeante. Al recuperarse, voltea a ver el lugar en el que se encuentra y se da cuenta de que alguien estaba ahí tirado al final del callejón.
Era un vagabundo, que al percatarse de la presencia de Jean lo mira fijamente.
Jean trata de escapar de su mirada, pero no lo logra, y como si se transportara en los recuerdos del vagabundo, puede ver su vida en momentos desicivos que el vagabundo vivió hasta llegar a ese callejón.
En ese momento Jean agarra su cabeza fuertemente, que está a punto de estallarle y nuevamente hecha a correr tratando de escapar de aquella realidad.
Sin fijarse en nada, sólo va corriendo y llorando sin saber que hacer o que rumbo tomar, cuando de repente, choca contra un coche que estaba saliendo de un garage.
Jean se queda sorprendido viendo a la familia que viene en el coche.
Y nuevamente, sus ojos coinciden con el señor que venía conduciendo. Todo se distorsiona y vuelve a transportarse por el tiempo en un flashback de la vida de la persona que venía conduciendo. Jean ve los momentos claves en la vida de aquel hombre, cómo conoce a su esposa cuando estaba estudiando en la facultad de medicina, su boda y el momento en que nacieron sus hijos y lo felices que son debido a que tomaron las decisiones correctas para realizar lo que querían.
En ese momento Jean vuelve a la realidad, el hombre que venía conduciendo le pregunta si se encuentra bien, Jean no responde, vuelve a agarrarse la cabeza fuertemente, y sigue corriendo.
Después de un rato de correr sin pensar en nada, el cansancio le obliga a sentarse en una banqueta, se agarra la cabeza preguntándose que le pasa.
Ya más sereno, recobrando la respiración, voltea a su derecha y ve a una persona que se le acerca, extendiéndole la mano para que se levantara.
Era el padre de Jean, en ese momento se vuelve a transportar en el tiempo y ve dos realidades, una con su familia apoyándolo y otra huyendo de la casa como lo estaba haciendo.
Al regresar a la realidad Jean se levanta ve a sus padres y sigue corriendo.

Descripción del personaje:
Jean. Joven de 22 años.
Estilo de vida: juegos extremos
Vestimenta: pantalones skates, playera sencilla pero rebelde
Cabello castaño claro, al hombro, con rastas.

Papá de Jean.
Mamá de Jean.
Vagabundo.
Personajes incidentales:
Familia.
Señor padre de familia.

(aqui puse que se definan los personajes bien, y no es sólo un trabajo de Alex, sino un trabajo de todos, tando de Sandra como mío, lo separé para dar cabida a la redacción de los sucesos principales, por que se revolvía un poco).

Mariana_______________________________________
Punto y Coma.

Todo es blanco, las avenidas, los edificios, los árboles, perros, gatos, banquetas, edificios, y personas que se encuentran en la ciudad.
Al entrar Marcos, se encuentra caminando justo en medio de ambas banquetas (en la carretera, por donde pasan los coches). Su panorama es amplio, desde donde se encuentra puede ir observando a la gente de sus dos costados. Caminando, hablando en una caseta telefónica, esperando el “alto” para cruzar la calle, paseando al perro, besándose, pintando paredes, fumando, bebiendo.
Marcos siente curiosidad por una de las personas que ve, es una anciana pidiendo limosna, al tratar de verla a los ojos, la anciana le muestra un gesto despectivo, y se “transforma” en un mounstruo lleno de ira que trata de devorar a Marco, horrorizado, éste, retrocede unos cuantos pasos, (viendo al cielo, ya que el mountro creció a unos 2 metros de altura) nuevamente en la carretera vuelve la vista a la viejita, quien esta gritándole, maldiciéndole, y lanzando señas de desprecio.
Marcos queda sorprendido por la experiencia que ha tenido, se muestra confuso, y sigue caminando.
Ahora centra su atención en una bella dama, fumando un cigarro… en esta ocasión, Marcos ve a aquella dama transformarse cada vez que inhala el veneno del cigarrillo, en una vieja llena de arrugas, con la piel quebrada, los dientes amarillos, y la piel enverdecida, una figura repugnante, al fijar su vista, para tratar de concentrarse en que sus sentidos no le engañen por lo que está viendo, la figura repugnante le guiñe el ojo a Marcos y le ofrece de sus cigarrillos…
Marcos da dos pasos hacia atrás, confundido, se sienta en una banqueta, en donde se encuentra un mendigo bañado en sus propios orines, Marcos hace una mueca de repugnancia al percatar el olor de aquel lugar, y al hacerlo, logra ver como se acercan víboras viscosas al cuerpo del mendigo, y le provocan interminables dolores pinchándole el hígado una y otra vez… las víboras se retuercen en su estómago, provocándole vómito y dolor. Mismo vómito que el mendigo lame y vuelve a tragar.
Marcos horrorizado se levanta y vuelve a la carretera tratando de retomar el paso, ahora, llega al cenmáforo que divide la avenida, y ve formadas cantidades impresionantes de gente que esperan se ponga el “alto” para poder cruzar, en lo que aguarda, Marcos es capaz de escuchar los pensamiento de aquellas personas, y resuenan en su cabeza palabras como “no voy a llegar, me hubiera levantado más temprano, por suerte la maestra es una estúpida y no se dio cuenta de su error, es sólo una pastilla más, no me van a pagar, necesito comprar esos zapatos se verían increíbles, necesito ganar más dinero o mi mujer me dejará, no creo que mi marido se haya dado cuenta que anoche estuve con otro hombre, por dios mi papá es tan ingenuo, tengo todo preparado para robar el banco, solo me falta apretar algunas tuercas, no pasa nada si mientes la gente no lo nota, estarán viendo lo que hice, mi madre me va a matar, cuando se entere que le robe, si ese estupido no me debiera lo que me debe ya lo hubiera matado, que fea soy, porque tengo estas lonjas llenas de manteca, nesecito mas botox, espero que no se haya acabado mi ración”….
Tantos deseos, frustraciones a la vez que Marcos no puede resistir y tapa sus oídos con ambas manos tratando de no escuchar nada de aquel estruendoso grito unánime que se vuelve un zumbido de abejas que aguijonean una y otra vez sus oídos, y ve con amargura como todos esos hombres y mujeres al momento de “cruzar” la banqueta llevan en sus pies unos grilletes que les hacen difícil su caminar.
Marcos no lo soporta más, y en un esfuerzo desesperado, cierra sus ojos y se hecha a correr, derecho, sin ver cruces o avenidas… sigue corriendo, y en su mente siguen las voces de aquellas personas que lo acechan, rebotando en las paredes frescas de su cerebro, sigue corriendo, como tratando así de escapar de ellas, en efecto, Marcos ahora esta concentrado en el latir de su corazón, las palabras desaparecen, las imágenes de la ciudad con sus demonios…. Todo queda aislado, ahora solo se escucha su corazón latiendo más y más fuerte.
Por fin se detiene, y abre lo ojos.
Al momento de abrir sus ojos Marcos tiene enfrente suyo un paraíso rodeado de aves, ranas, ciervos, tigres, una selva verde esta abierta ante el, a sus pies, enfrente de sus ojos.
Una paz invade su cuerpo, Marcos voltea a la ciudad, y ve como cada ser humano ha expandido a sus demonios, cual vil gases y puede observar la ciudad intoxicada de aquellos deseos banales. Regresa la vista a la selva que se abre a sus pies, y pisa el pasto. En ese momento, Marcos se convierte en un águila y recorre la selva volando hasta perderse en ella.

FIN